Coti Sorokin se hartó de Diego Torres y publicó un contundente descargo sobre “Color esperanza”

Después de un primer posteo en el que se indignó por una entrevista reciente de Torres, el autor de la popular canción publicó una carta en sus redes.

a bronca comenzó con una entrevista en un destacado medio español y continuó con un posteo en su cuenta de Instagram. Coti Sorokin se hartó de Diego Torres y luego de esa acción por estas horas publicó un nuevo descargo, en este caso más extenso y explicativo.

La cuestión es, obviamente, Color esperanza, la famosísima canción que Coti compuso hace casi 20 años y que Torres popularizó en 2001. Después de dar luz a la mencionada entrevista errónea y ambigua, Sorokin amplió con un texto en sus historias de Instagram.

El descargo completo
No quiero hacerle el mal a nadie, pero es difícil a veces decir la verdad sin que duela. Simplemente me cansé de quedarme callado. Y voy en defensa propia, sino quedo yo como mentiroso y eso no lo voy a aceptar.

Diego es un gran intérprete y fue “fundamentalísimo” en hacer este gran éxito que fue y sigue siendo Color Esperanza, nadie pone eso en duda. Al contrario, es una canción con 20 años y tristemente vigente, porque quiere decir que las cosas no están bien, que seguimos necesitando fuerzas para seguir.

Para los que me preguntan por qué no hablo con él, les respondo: ya lo hablé con él un par de veces y fui bien claro. Desde ayer estoy intentando ubicarlo, enviándole mensajes privados sin éxito.

Hizo infinidad de entrevistas diciendo o dando a entender que él la había escrito, y hablando de cómo, dónde y por qué la había escrito. Sólo tienen que googlear y encontrarán cientos de ellas. Y me cansé.

La canción la escribí con Cachorro López. Lo conté infinidad de veces. Primero hice el estribillo en letra y música y luego Cachorro me dio una melodía para la estrofa y al otro día le puse letra a esa melodía. Punto. Cualquiera que diga otra cosa falta a la verdad.

Recuerdo cuando Mercedes Sosa invitaba a Charly, Fito, León o Víctor Heredia porque estaba ella más agradecida que nadie de poder cantar sus canciones. O a Edmundo Rivero cantando a Discépolo, qué tiempos aquellos. Ahora leés créditos de autorías de 18 compositores, entre los cuales hay abogados, managers, ejecutivos… es cualquiera.

No me llamen porque no voy a dar entrevistas con este tema. Levanten lo que escribo por acá. Les mando besos.

De corazón, ojalá todo esto sirva para fortalecer a los verdaderos autores y compositores de canciones, que la mayoría pasa penurias y no puede vivir dignamente de su talento y de su trabajo. Ni ellos ni sus hijos.