Comienza a definirse si sigue Mauricio Macri en el poder o puede volver el kirchnerismo

Las primarias de este domingo confirmarán las candidaturas para el 27 de octubre. Macri va junto a Pichetto y Alberto Fernández con Cristina. Hay otras 8 fórmulas a presidente y vice.

Mauricio Macri podrá saber este domingo a la noche, cuando se cuenten los votos, si la sociedad argentina está dispuesta a darle otra oportunidad de 4 años para avanzar en lo que él mismo considera un plan de reformas imprescindible para modernizar el país.

La respuesta a esa pregunta será solamente una disposición de los ciudadanos, una apertura, pero no una decisión vinculante, porque lasPrimarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) a las que se presentan diez fórmulas presidenciales no definen cargos. La votación sí funcionará -en tiempos de crisis de las herramientas de predicción electoral- como una suerte de encuesta total, un mapa que reproducirá el territorio, ya que el padrón en pleno manifestará su preferencia eligiendo una boleta. Con el peronista Miguel Pichetto como acompañante, Macri intentará conseguir que la de Juntos por el Cambio sea la más votada.

La traba principal que encontró el Gobierno para presentar la elección como un llamado a los ciudadanos a acompañar a Macri en esa gesta modernizadora es la revitalización del kirchnerismo, que consiguió recuperar los niveles de adhesión que tuvo en 2015, e incluso superarlos, empujado por el enojo de los millones de argentinos que no soportan más la crisis económica que pintó tres de los cuatro años de la gestión macrista.

Alberto Fernández, el candidato a presidente del Frente de Todos, llegó a ese lugar ungido por su compañera de fórmula, Cristina Kirchner, que buscó transferir la enorme base de apoyo que la mantiene hacia su ex jefe de Gabinete. Con unas pocas y multitudinarias apariciones públicas de su jefa, el kirchnerismo consiguió en las últimas semanas ordenar su campaña y unificar detrás de sí a los votantes del peronismo -incluso parte de los que se habían alejado- y también a sectores de la izquierda.

Como las PASO no reparten cargos, cuando comiencen a conocerse los resultados del escrutinio provisorio se pondrá en marcha una guerra de lecturas. La matemática clausurará las mentiras, pero esta vez puede quedarse corta para dar certezas sobre el futuro, porque una paridad en la pelea de los dos principales espacios permitirá construir escenarios diversos basados en los mismos números.

Un padrón de 33.850.000 ciudadanos distribuidos en 105.000 mesas en todo el país, podrán manifestar de ese modo sus preferencias políticas y determinar cómo quedará parado cada uno de los candidatos presidenciales para la elección general de octubre. Aunque presentarse a votar es obligatorio, es imposible saber cuántos ciudadanos concurrirán a los 14.000 centros de sufragio, y el nivel de concurrencia puede ser unos de los datos determinantes de la elección: se espera que un nivel de participación más bajo sea beneficioso para la boleta kirchnerista y uno más alto termine ayudando al Gobierno.

Roberto Lavagna y Juan Manuel Urtubey, según los sondeos previos, quedarán en tercer lugar, muy lejos de los dos primeros puestos, pero pueden cumplir un papel determinante en octubre. Todo dependerá de los votos que consigan en las PASO: un nivel cerca de las dos cifras les permitirá seguir adelante con alguna esperanza, mientras que una cosecha magra terminará vaciando de votantes su boleta para el turno general.

El Frente de Izquierda presenta como candidato a Nicolás del Cañoy el economista José Luis Espert armó una candidatura que podría llevarlo hasta octubre. Esas son las cinco alianzas, que, se espera, pasarán el piso del 1,5% que exige la legislación electoral para sortear las PASO y quedar habilitadas para las generales.

Hay otros cinco candidatos: Juan José Gómez Centurión (Frente Federal NOS), Manuela Castañeira (Movimiento al Socialismo), Raúl Albarracín (Acción Vecinal), Alejandro Biondini (Frente Patriota) y José Antonio Romero Feris (Autonomista). Para ellos, el límite de 1,5% será más difícil de alcanzar, siempre según las estimaciones previas.

Los cargos ejecutivos no estarán solos en las boletas nacionales. Como siempre, se votarán senadores nacionales en ocho provincias (Chaco, Entre Ríos, Neuquén, Río Negro, Salta, Santiago del Estero, Tierra del Fuego y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) y diputados nacionales en todo el país, para renovar la mitad de la Cámara baja. También habrá primarias para cargos provinciales en la Capital Federal, la provincia de Buenos Aires y en Catamarca, y se elegirá gobernador en Santa Cruz con el sistema de lemas.