Brasil: la Corte ratificó el voto electrónico, que Bolsonaro busca cambiar

Un grupo de 18 magistrados, incluyendo a los 11 jueces del Supremo Tribunal Federal y del Tribunal Superior Electoral, dijeron hoy que el sistema de votación en Brasil está libre de fraude, en medio de los constantes ataques del presidente Jair Bolsonaro.

 

El presidente comenzó a preparar su estrategia electoral de cara a las elecciones 2022, en uno de sus peores momentos de aprobación.

Durante el fin de semana, manifestantes exigieron cambiar el actual sistema electoral electrónico para que haya un registro en papel de los sufragios impresos.

 

A lo Donald Trump, en las últimas semanas Bolsonaro repitió varias veces que el sistema de votación electrónica está sujeto a fraude, aunque no proporcionó pruebas. También adelantó que podría no aceptar el resultado de las elecciones presidenciales del próximo año si no se cambia el sistema.

 

Pero en el comunicado, los jueces dijeron que «Brasil ha eliminado un historial de fraude electoral» y que desde que se adoptó el sistema de votación electrónica en 1996, nunca hubo un caso de fraude documentado en ningunos comicios.

 

«El sistema de votación electrónica está sujeto a auditorías antes, durante y después de la elección«, indicaron los jueces, que afirmaron que todos los pasos son monitoreados por partidos políticos, fiscales, policía federal, universidades y el Colegio de Abogados de Brasil.

 

Sistema de votación en Brasil: jueces aseguran que el voto impreso es menos seguro

 

Los jueces dijeron que los sufragios impresos son menos seguros que la votación electrónica y que si Brasil vuelve al recuento manual de 150 votos, la posibilidad de fraude sería mayor.

 

La declaración fue enviada por los jueces después de que Bolsonaro dijo en una entrevista con una emisora de radio el lunes que el juez de la Corte Suprema, Luis Roberto Barroso, quien actualmente preside el tribunal electoral, «quiere que se manipulen las elecciones«.

Un comité del Congreso votará el jueves sobre una propuesta impulsada por Bolsonaro para introducir sufragios de papel.