Bordet y Bahl no arrastran ni las chancletas (no pueden o quieren entregar a Cresto?)

El acto de cierre de campaña fue además de penoso, vergonzoso y por demás ilustrativo de que Bordet y Bahl juntos o separados, o no quieren, o no pueden.

“No arrastraron ni las chancletas” dijo un militante de base que miraba estupefacto la escasa concurrencia en el Barrio Pancho Ramirez  de Parana (menos de cuatrocientas personas).

Un barrio con mística peronista que contrasta con el resto de la secciónal 4ta, la del protocolo, lugar de las residencias majestuosas de los funcionarios provinciales.

“Pensar, dijo otro, que sólo entre funcionarios políticos, Bordet tiene más de mil quinientos, entre ministros , secretarios, subsecretarios, directores, asesores, asesoras, coordinadores, coordinadoras, articuladoras, presidentes y directores de los distintos organismos y Bhal unos cuatrocientos”. “Ni los familiares ni los amigos fueron”, agregó un parroquiano.

O bien Bordet y Bahl  dieron la orden de no movilizar, o ya no tienen voz de mando. Con cualquiera de las dos hipótesis, queda súper claro que la realidad marca un fin de ciclo. “Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio”, dijo sabiamente el poeta en la canción.

“No fue ni el loro” exclamó una mujer con las manos en jarra, luego de secarse la transpiración en la jornada calurosa, con menos tono poético. “Tomi Ledesma no moviliza multitudes”, se sintió decir a un joven que parecía ser de la Cámpora (porque había tan pocos que cualquier conversación se sentía clarita).

Ni peronistas parecen. Fueron recién bañaditos, los dos rubios, con perfume francés, ropa importada y esperaron a la sombra para quedarse cinco minutos antes del final, describió un señor morocho, que estaba de camisetilla blanca, mientras tomaba mate en la puerta de su casa, cerca del acto (tenía un cuadro grandote de Perón y Evita que se veía desde la entrada).

También ese hombre reparó en otro detalle: La cantidad de custodia policial de civil que llevó Bordet (miedo al escrache, a que le pase como a la Vice, o como ocurrió hace unos meses en su domicilio).

Fuente : el Portal de R. David