Bordet visto en Uruguay: estaría disfrutando el verano de Punta del Este

Cuando el calor político en la Argentina está a punto de ebullición y todos intentan localizar, contactar, encontrar al esquivo Gustavo Bordet para que dé respuestas acerca de su cambio de postura en apoyar a Fernandez por el Juicio Político a la Corte Suprema, un grupo de entrerrianos lo habría visto en Punta del Este.

 

Colaboradores de Fernandez, referentes del justicialismo nacional, y toda la prensa están en búsqueda de algún rastro de Bordet, que desde hace varios días está con paradero desconocido y no atiende a nadie aduciendo no tener señal en el lugar donde está.  Pero el misterioso lugar donde anda Bordet serían las exclusivas playas esteñas, donde habría sido visto de manera casual por quienes lo conocen bien de vista, y no dudan en afirmar que era él quien se transportaba en un vehículo en la butaca frontal del acompañante, y quien conducía  seria una mujer.

Al final, el gobernador Bordet terminó siendo parte de la ola de argentinos que está disfrutando de las exclusivas costas de Punta del Este, del buen chivito, de la brótola con alcaparras a la pimienta negra, el salmón rosado a la plancha, y el famoso chivito uruguayo, esos lugares y manjares inalcanzables para la mayoría de los entrerrianos que solo pueden disfrutar de esas cosas por Google y Youtube, con la ñata contra la pantalla. El gobernador viajó en 2022 por lugares muy lejanos, y ahora, estando de licencia, sigue haciendo turismo.

La diputada nacional por Entre Ríos, Blanca Osuna, salió en medios radiales capitalinos a pedir para que Bordet se enfrente a la sociedad y brinde explicaciones a esta marcha y contra marcha que derivó en un debilitamiento del poder de Fernandez, y en un paso en falso en el momento en el que el Ejecutivo se apresta a realizar el asalto final contra el poder judicial, con el que tiene una guerra declarada por varios temas que se fueron acumulando. Todo un país espera la palabra de Bordet ante tan insólito proceder. Para los entrerrianos su conducta solo confirma su intención de quedar a resguardo cuando concluya su mandato.

Desde antes del 20 de diciembre del año pasado Gustavo dejó el comando de la provincia en manos de María Laura Stratta, y ella activó el piloto automático, no decide sobre nada importante, su especialidad es entregar cosas, como cuando era ministra de Desarrollo Social. Mientras tanto, Bordet puso su celular en modo avión, para no ser molestado ni cuestionado por su extraña conducta que llevó a que el país hable del papelón que hizo Alberto Fernández por culpa del gobernador de Entre Ríos.

La fuga de Bordet se dio tras dos hechos que impactan fuertemente contra el pueblo entrerriano y beneficia ampliamente a la clase política y salvaguarda a sus allegados (cómplices): el aumento a sumas estrafalarias de quienes no dan cuenta de los gastos y ya cobran fortunas, los legisladores entrerrianos, que subieron de común acuerdo y sin poner reparos un 50% sus dietas y gastos de representación. Además, hubo un nombramiento compulsivo de personal dependiente del Ejecutivo que paso a ser de planta permanente del Legislativo. Bordet huyó raudamente antes de que se hicieran públicos estos sucesos para no asumir el costo político. Por eso Gustavo tiene muchos motivos para permanecer en la clandestinidad.