Otro papelón de Alberto Juicio a la Corte y el pragmatismo de Uñac y Bordet

El Frente de Todos inesperadamente encontró una potencial tabla de salvación en la iniciativa de juicio político contra la Corte Suprema.

 

De golpe, la difusión de versiones -cuya veracidad aún debe comprobarse- sobre la cercanía entre la oposición, la Justicia Federal y el consorcio Clarín aparecieron como maná del cielo para justificar los fundamentos básicos del relato cristinista. Claro está que por ahora sólo se trata de versiones y que, con el equilibrio de fuerzas existentes, la ofensiva sobre la Corte tiene nulas posibilidades de concretarse.

Así, en duros términos, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, embistió sobre el cristinismo al afirmar: “Tristemente fuimos testigos de una nueva operación del kirchnerismo, usando el espionaje ilegal para perseguir a los que no piensan como ellos y distraer la atención de los temas importantes, nos quieren distraer de la inflación, de la inseguridad. No es la primera vez que lo hacen y no será la última”.

Prescindiendo de la veracidad de los chats en cuestión, no hay posibilidad alguna de que el juicio político al presidente de la Corte prospere. Esto lo entendieron inmediatamente dos gobernadores peronistas, Sergio Uñac y Gustavo Bordet, quienes desistieron de acompañar la iniciativa. Ambos confían en tener futuro político y están convencidos de que sumarse a la cruzada de un Alberto Fernández deteriorado y sin apoyo alguno en la sociedad es, literalmente, un suicidio.

El que aprovechó para pasarle factura a su sucesor en el peronoismo sanjuanino fue José Luis Gioja, quien desde hace tiempo ha sido borrado de la escena provincial por Sergio Uñac: “Se dio vuelta como una media”, afirmó el ex gobernador, quien debe buena parte de su crepúsculo político al haber consentido en convertirse en un instrumento de Cristina Fernández de Kirchner para la colonización del peronismo.

Gioja sabe que su futuro a nivel nacional se extinguió hace tiempo, y como manotazo de ahogado pretende darle pelea a su sucesor, apelando a cuanto recurso se le aparezca. “Pasó días quejándose de la Justicia por los fondos que los sanjuaninos vamos a perder. Hoy, no firmó el pedido de juicio político contra el titular de la Corte”, sentenció Gioja, para inmediatamente dejar en claro sus intenciones: “Todo sea por su nueva candidatura”.

Uñac ya anunció que se postulará para un tercer período consecutivo como gobernador y la oposición inmediatamente hizo una presentación judicial para impedirlo. Allí vio luz y entró Gioja, quien alentó el proceder opositor y anticipó que se presentará como candidato a la gobernación con un lema.

Gioja cree que el caso Uñac podría terminar en la Corte Suprema, y que la decisión de Uñac busca conseguir el favor de la Justicia para convalidar su pretensión. Los antecedentes no lo ayudan, ya que en situación similar el santiagueño Gerardo Zamora tuvo que terminar postulando a su esposa, Claudia Abdala, luego de la negativa de los supremos. Pero, ya se sabe, es la Justicia Argentina.

Además de sus pretensiones personales, Uñac no quiere alterar al electorado de su provincia, de tradición conservadora, subiéndose a un conflicto de poderes a nivel nacional. Por eso se animó a jugar fuerte contra el gobierno del Frente de Todos, en cuya continuidad no confía tras las elecciones de este año.

Caso similar se dio en la provincia de Entre Ríos, donde otro gobernador de perfil muy similar al de UñacGustavo Bordet, también desistió de acompañar al gobierno nacional en esta empresa.  Si bien Bordet no ha manifestado su voluntad de postularse a un tercer mandato -de hecho, planea postularse a la intendencia de Concordia, cargo que ya ejerció en el pasado-, está convencido de que vendrán tiempos complicados como para que un alcalde tenga que gestionar con la gobernación y la Justicia Federal en su contra.

Bordet le hace el juego a los poderes concentrados de la Argentina”, explotó el portal de noticias 345. Mientras que evaluaba su decisión, el gobernador entrerriano estuvo literalmente “desaparecido”.

“Como informó en su momento esta agencia, Bordet no está ejerciendo sus funciones de gobernador. Tomó licencia y se retiró a un lugar con poca o nula señal. Por eso no hubo forma de contactarlo durante el lunes. Ante tal situación, el gobierno provincial había diseñado una estrategia para no comprometer al mandatario provincial en ausencia. Finalmente, Bordet hizo saber que su posición era no participar de la reunión con Fernández”, informa el citado medio.

El martes por la mañana Alberto Fernández consiguió que Bordet reviera su decisión, “e hizo un compromiso: el pedido de juicio político sería solo contra el presidente de la Corte, Horacio Rosatti, y entre los argumentos no se incluirían los chats entre su vocero Silvio Robles y el ministro de Seguridad porteño, Marcelo D’Alesandro, ya que tendrían un vicio de ilegalidad en su origen”.

Sin embargo, en el curso de la reunión el compromiso fue desestimado, planteándose que el pedido de juicio político también incluiría a los otros tres ministros de la Corte (Juan Carlos MaquedaCarlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti) y que en la argumentación se incluirían los chats atribuidos a D´Alessandro y Silvio Robles.

Visiblemente ofuscado, Bordet se desconectó y anunció su decisión de no acompañar la iniciativa oficial. El gobernador no quiere ni oír hablar de ninguna situación que lo enemiste con Larreta, a quien ya considera como el próximo presidente, y menos aún con la Justicia Federal.

Ambos piensan en su futuro político después del Frente de Todos. Pragmatismo al palo