La ruta aérea de la cocaína: la lujosa flotilla de jets de EEUU que movía droga desde Sudamérica

El Cartel de Sinaloa era uno de los clientes de una empresa texana de jets que ocultó efectivamente el rastro del contrabando aéreo de cocaína. Doce aviones registrados por esta compañía fueron encontrados cargados con droga en México y Centroamérica entre 2018 y 2020.

Era cuestión de tiempo para que las autoridades de Estados Unidos atraparan a los dueños, ejecutivos y socios de la empresa Aircraft Guarantee Corp (AGC), que tenía miles de aviones privados a su nombre, pero cuyo centro de operaciones era una pequeña ciudad de Texas sin aeropuerto.

AGC y sus empresas afiliadas vendieron y arrendaron a narcotraficantes al menos doce aeronaves que fueron encontrados cargadas con toneladas de cocaína o abandonadas en pistas clandestinas en Belice, Guatemala, Honduras y Venezuela. A dos jets los detectaron antes de que despegaran con varios kilos de droga en México y Colombia. Uno de sus clientes era el Cartel de Sinaloa.

Los reportes sobre cómo fueron decomisando esos jets privados entre 2018 y 2020 en Latinoamérica, la mayoría en Guatemala, cuya selva es una escala en la ruta de los contrabandistas, son parte de un proceso penal cuyas averiguaciones encabezó el servicio de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).

La acusación presentada en una corte federal de Texas afirma que AGC y sus filiales hicieron negocios sabiendo que sus unidades terminarían en poder de miembros de carteles.

Los empresarios se llenaron los bolsillos borrando en sus registros el rastro de los narcos. Mientras que a los traficantes les permitió mover cargas millonarias en unidades que tenían una codiciada matrícula con la letra ‘N’, lo cual indica que está registrada en EEUU y por ello está sujeta a menos escrutinio en otros países.

Caminos de tierra en la jungla centroamericana son usados como pistas clandestinas por las organizaciones dedicadas al tráfico de droga. Crédito: Gobierno de Guatemala
Los jets del Cartel de Sinaloa

Gracias a este esquema que ocultó quiénes piloteaban los jets, el Cartel de Sinaloa voló uno marcado con el número N241CW. Llevaba 1.2 toneladas de cocaína cuando se estrelló en Venezuela el 9 de diciembre de 2018, describe la acusación federal.

Un año antes, el empresario Carlos Rocha Villaurrutia lo compró a través de la empresa TWA, socia de AGC, y lo registró en la Administración Federal de Aviación (FAA) para volarlo desde Phoenix (Arizona) y hacia Ciudad Juárez (México).

El 7 de enero de 2019, un mes después del choque en Venezuela, TWA trató de deslindarse solicitando una cancelación para exportar la unidad a México. Rocha Villaurrutia, radicado en Texas, es uno de los implicados en este caso.

De esa manera, el mafioso quedó fuera del radar incluso teniendo antecedentes por distribución de drogas en EEUU. Lo arrestaron en diciembre de 2007 en Cleveland, Ohio, como resultado de una investigación enfocada en su célula criminal. El FBI lo siguió hasta un hotel de la ciudad cuando trataba de vender droga. Le decomisaron 14 kilos de cocaína valorada en más de dos millones de dólares, más de $80,000 en efectivo y un camión.

En junio de 2008 lo sentenciaron a 57 meses de prisión y lo liberaron dos años después, según registros judiciales revisados por Univision Noticias.

Al volver a México, este contrabandista subió de rango en el cartel. Así lo confirma el decomiso de 2.3 toneladas de cocaína que las autoridades de Belice encontraron dentro de su jet en febrero de 2020.

Dos meses después de ese operativo militar, Moffett intentó marcar distancia presentando una factura de venta para devolverle el avión al traficante. Pero la unidad seguía bajo custodia del gobierno beliceño. La FAA verificó más tarde que Gastelum Calderón no cumplía los requisitos de ciudadanía para registrar la nave en EEUU.

Un piloto muerto y un narcojet en Chetumal

En un aeropuerto de Bogotá, la Policía colombiana arrestó en enero de 2020 a varias personas que abordaban un jet con matrícula N777EH. Al registrar el equipaje encontraron casi 200 kilos de cocaína. Se dirigían a la ciudad de Tapachula, en el estado mexicano de Chiapas.

Redacción Análisis Litoral

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