Crece la preocupación por los precios y el Gobierno aumenta la presión sobre el sector privado

Con el avance del año electoral, aumenta la preocupación del presidente Alberto Fernández y de la vicepresidenta Cristina Kirchner por la inflación y, principalmente por los precios de los alimentos. Ante ese escenario, el Gobierno reforzará en las próximas horas la presión sobre el sector privado, el principal apuntado por las autoridades.

Esta semana, el debate sobre los precios fue técnico y político. Se charló primero en el encuentro del gabinete económico de ministros, y luego en la primera cumbre del oficialismo de la que participaron el Presidente, Máximo Kirchner, Sergio Massa, Santiago Cafiero y Eduardo de De Pedro. En esta última reunión el debate fue conceptual y político, con una idea como eje central: “Este año tiene que haber una recuperación del ingreso”. Es la única forma, afirman, para estimular el crecimiento. “Hay que darle un correlato político a la economía”, analizó uno de los presentes en esa mesa chica oficialista, sobre el pedido que le hizo la dirigencia al ministro de Economía, Martín Guzmán.

El acuerdo de precios y salarios al que planea convocar esta semana el Gobierno a empresarios y gremios vendrá acompañado de un ultimátum al campo para que del diálogo con el sector aparezcan soluciones concretas para “desacoplar” precios internacionales, una de las causas que -creen- impulsa la escalada inflacionaria. Sin resultados, las autoridades apuntan a decisiones “unilaterales”. Esta semana dejaron trascender las herramientas a usar en Casa Rosada a través de la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca: más retenciones. Esto escaló la tensión con el campo y sus entidades. Pese a que en el oficialismo no quieren una crisis con el agro esperan sus propuestas.

Del otro lado de la cadena, también aumentarán la presión con más controles en supermercados. Lo del jefe de Cafiero en las últimas horas también fue un anticipo: “Enójense con el supermercado, hagan la denuncia”, pidió el funcionario. Los Precios Máximos, el congelamiento alimentos en góndola por decreto al 6 de marzo del año pasado, reflejó en 2020 un alza de cerca de 23% cuando las autorizadas fueron de 4,3% y 3%. “Los municipios son fundamentales para la política de precios”, dijo la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, que en las últimas horas estuvo fiscalizando los hipermercados Carrefour de Quilmes Oeste y Changomas de Pablo Nogués. Ese trabajo, afirman en el oficialismo , se intensificará.

El Gobierno espera, según el presupuesto, una inflación de 29% este año. El Relevamiento de Expectativas (REM) conocido el viernes indicó que el mercado espera que sea de 50%, una aceleración frente a encuestas previas. Los analistas privados creen que los precios libres -la inflación núcleo- es la que le costará frenar al Gobierno. Los regulados, las tarifas principalmente, subirán menos que salarios, según dijo uno de los participantes de la cumbre oficialista del jueves. La expresidenta había anticipado sólo un 9% para este año, pero Guzmán advirtió en la semana: “Si el Estado subsidia las tarifas, eso se paga de alguna forma: con impuestos, con deuda o con emisión”.

“El tema precios es la mayor preocupación de Alberto después de las vacunas”, dijeron a este medio cerca del Presidente. “Le dio instrucciones a los ministros de que esos sean los temas prioritarios”, estimaron allí y dejaron flotando una advertencia: “El tema de los precios de los alimentos es lo que más le preocupa. Le dijo a los productores que busquen una solución, que propongan sino decidirá unilateralmente él. Y vamos a salir a la calle muy agresivamente a controlar los comercios”.

 

Controles de precios de la Secretaría de Comercio Interior en un supermercado
Controles de precios de la Secretaría de Comercio Interior en un supermercado

 

Cerca de Cristina Kirchner confirman que existe preocupación por el tema. “Cualquier medida que se tome no va en contra del campo sino a favor de los argentinos”, dijeron en el cristinismo. “Los precios de los alimentos deben tener un tope”, señalaron.

En el encuentro entre ministros económicos se decidió presentar a empresarios y sindicatos esta semana un “sendero de números macro” para luego trabajar con “los desvíos” que se vayan encontrando. Aceptan que habrá una leve apreciación cambiaria para el dólar comercial en 2021 y que las tarifas seguirán retrasadas. ¿Cuánto? Todavía se debate. En base a esas anclas propondrán ajustes salariales similares a la previsión oficial de la inflación. La primera señal la dio el bancario Sergio Palazzo, que cerró una paritaria de 29% -lo esperado de inflación por el Gobierno- en tres tramos justo esta semana.

Más allá de las anclas nominales de este año, el plan antiinflacionario del Gobierno, afirmaron sus ministros tras la reunión, tiene tres ejes: un componente macroeconómico (en base a la reducción del déficit este año), el acuerdo de salarios y precios para frenar expectativas y la inercia de años, y los “mecanismos de auxilio” (Precios Cuidados, Máximos y acuerdo por valores accesibles para la carne, entre otros). Las subas de precios son multicausales, según el Gobierno, y responden a la recuperación de actividad y de márgenes, deslizamiento del tipo de cambio, puja distributiva e inercia. También aumento de los precios internacionales. ¿La emisión de más de dos billones de pesos en 2020 y el récord de déficit fiscal? “No toda la emisión va a precios. Depende del contexto. Pero sí se va a dólar o a la brecha”, estimó un ministro a este medio. En privado lo reconocen: “Hay que corregir desequilibrios”.

Luego de las vacunas, los precios acechan. Son las preocupaciones de la mesa chica del Gobierno en las últimas horas para arrancar la campaña, que no se deja de lado. En ese encuentro de la mesa chica la definición por las PASO también se mencionó. La Cámpora quiere que se hagan sí o sí, y que el timing dependa de la situación epidemiológica en el país. En el albertismo no avanzarán sin votos y consenso. Luego vendrán los problemas de la campaña sin presencialidad en medio de la pandemia. Por eso, cerca de Cristina Kirchner buscarán que el Estado garantice más espacios para los partidos políticos en vía pública y redes sociales, las plataformas en las que se jugará la llegada a los votantes. Pero antes, la urgencia en Casa Rosada se juega en otros escenarios: los hospitales y los supermercados.

Redacción Análisis Litoral

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