Un fallo a favor del periodismo de investigación Caso D’Alessio: la Cámara Federal de Mar del Plata redujo los procesamientos de Stornelli y desvinculó a Santoro

En una resolución votada por unanimidad dijo que en la causa “no ha sido posible de probar mínimamente” las acusaciones del juez Alejo Ramos Padilla contra el periodista de Clarín. Los camaristas hicieron una fuerte defensa de la libertad de Expresión.

La Camara Federal de Mar del Plata redujo este viernes los procesamientos que el juez federal de Dolores Alejo Ramos Padilla dictó contra el fiscal Carlos Stornelli y anuló los procesamientos del periodista de Clarín Daniel Santoro en la causa D’Alessio, en una resolución que defiende la libertad de expresión y el derecho a la investigación periodística, entre otras definiciones constitucionales.

En cuanto a Stornelli de los ochos procesamientos que le había dictado Ramos Padilla, el tribunal de alzada le dictó la falta de mérito en la mayoría y solo dejó firmes las supuestas coacciones contra el abogado José María Ubeira y contra el ex esposo de la actual mujer del fiscal de la causa de los Cuadernos de las Coimas.

“Aquella sospecha que diera motivo al inicio de la investigación a su respecto deberá ser ampliada en orden a su virtual confirmación, pues su existencia no permite desvincularlo completamente de estas actuaciones a través del dictado de una decisión que lo sobresea en la causa”, agregó la resolución.

Ramos Padilla procesó a Santoro una semana antes de las elecciones PASO del año pasado, lo embargó en 3 millones de pesos y le prohibió salir del país sin su autorización, mientras los medios K demonizaron la figura del periodista de investigación. Pero el procesamiento fue apelado por los abogados de Santoro, Mauricio De Nuñez y Guido Sciaretta. Además, el miembro de “Justicia Legítima” mandó a la Comisión Provincial de la Memoria que investigue si las notas de Santoro y otros periodistas que tenían como fuentes eran “operaciones de acción psicológica”.

Por estos y otros argumentos, el tribunal de alzada dispuso por unanimidad “revocar el auto de procesamiento sin prisión preventiva de Daniel Pedro Santoro, dictándose la falta de mérito para procesar o sobreseer a su respecto y en relación a las imputaciones efectuadas por el juez de la instancia anterior (Casos VI Bruza Dobat-PDVSA y VIII Cifuentes) (arts. 42, 45, 55, 149 bis segundo párrafo, 168 del C.P., art. 309 y ccdtes. del C.P.P.N.), sin perjuico de la profundización de las investigaciones conforme lo expuesto en los considerandos precedentes”.

En su voto, el juez Jiménez dijo que se “impone una mirada en extremo cuidadosa a fin de impedir que una resolución judicial se transforme directa o tangencialmente en una cortapisa a la libertad de prensa y sancione prácticas que se presentan en la relación de un periodista con su fuente de información, particularmente en procesos de periodismo de investigación”.

En ese sentido, “debe quedar claro que los Magistrados actuantes en causas judiciales no han sido investidos en sus cargos para juzgar la calidad o contenido de un trabajo periodístico, ni mucho menos, para apostrofar acerca de la manera en que un periodista se vincula con su fuente, cuestiones estas, que en todo, podrán quedar sujetas a un juicio ético o de credibilidad de su trabajo, que incumbe a la sociedad que consume su producto periodístico, y no a los jueces, siempre, claro está, que no se esté frente a la comisión de un delito”, agregó.

Además, “no cabe aquí dejar de señalar lo sostenido por la jurisprudencia interamericana, en el sentido de que “(…) la libertad de expresión es una piedra angular en la existencia misma de una sociedad democrática. Es indispensable para la formación de la opinión pública. Es también conditio sine qua non para que los partidos políticos, los sindicatos, las sociedades científicas y culturales, y en general, quienes deseen influir sobre la colectividad puedan desarrollarse plenamente”.

Es, en fin, “condición para que la comunidad, a la hora de ejercer sus opciones, esté suficientemente informada. Por ende, es posible afirmar que una sociedad que no está bien informada no es plenamente libre”.

Por otra parte, D’Alessio también era fuente de otros 20 periodistas, como en el caso de Eduardo Feinmman, quien así lo manifestó en su declaración testimonial del principal expediente, donde además hizo referencia a la particular personalidad del informante”.

El doctor Tazza adhirió a los conceptos sobre la libertad de Expresión de su colega Jiménez y analizó el procesamiento que dictó Ramos Padilla por coacción contra Bruza Dovat, a quien entrevistó en enero del 2019 en el restaurante Sarkis y denunció irregularidades en la operación de la petrolera venezolana. Después de la denuncia del falso “productor agropecuario jubilado” Pedro Etchebest en Dolores, Brusa Dovat hizo un giro de 180 grados y acusó a Stornelli y Santoro.

Dijo Tazza que “en ninguna conversación de las que fueron interceptadas (entre D’Alessio y Santoro) surge un acuerdo en tal sentido” para coaccionar, como sostuvo Brusa Dovat y los medios K.

“No se registran tampoco expresiones como las de “ablande” o “ablandar”, que hubieran sido proferidas por el cronista imputado, ni se da cuenta por forma alguna de actos concretos intimidantes o amenazadores provenientes de Santoro de modo que pudieran haber influido en la psiquis o en el espíritu de Brusa Dovat para sentirse intimidado por el nombrado en esas circunstancias”, destacó el juez.

En concreto, “la decisión judicial recurrida se basa fundamentalmente en que Santoro hubo de realizar una entrevista de carácter periodístico en el Restaurante “Sarkis”; en haber recurrido y utilizado una aplicación comercial de acceso público (Nosis) para constatar los datos filiatorios de Brusa Dovat, y en la relación de amistad que unía a Santoro con Marcelo D’Alessio desde tiempo atrás, al menos de 2016, según deduce el juez de grado en su pronunciamiento”.

Respecto de la entrevista realizada en “Sarkis”, Santoro “manifiesta haber requerido en dos oportunidades la conformidad del entrevistado, algo que si bien no niega la víctima, refiere haberse sentido intimidado por la presencia en el lugar de Marcelo D’Alessio y por la reacción de este último ante las dudas y la tibia negativa intentada por quien se asume luego como perjudicado directo”.

Redacción Análisis Litoral

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