Llorando, Luque habló sobre su relación con Maradona: “Lo amaba. Se hizo lo que había que hacer. Era un fanático de Diego. No hay nada que ocultar y estoy orgulloso de cómo lo traté. No siento otra cosa. Le conseguí lo que nadie podía”.

“Estoy muy mal porque se murió mi amigo. Fui al entierro, al velatorio… él lo quería así. Vi a muchos que jamás vi, y luego se dice que no estuve con él. No lo puedo creer”, dice.

“Maradona necesitaba ayuda, pero él decidía”

Luque cuenta cómo era la relación de Maradona con los médicos: “Les odiaba, y a los psicólogos. Odiaba a todos en cuanto a la salud. Conmigo era diferente porque no buscaba nada de él. Diego necesitaba ayuda, pero tenía autonomía y él decidía”.

“Era complicado. Me echó muchas veces de su casa y luego me llamaba. Le acompañaba hasta al dentista porque, si no estaba con él, ni una muela se sacaba”, relata Luque.

Sobre el alta hospitalaria, el galeno lo tiene claro: “Es un paciente de alta. Todo lo que se logró fue ponerle una enfermera y necesitábamos su consentimiento. Él podía echar a todos, y lo hizo. Tenía el alta de la clínica. No puedo obligar a nadie a entrar en un manicomio o llevarle a un centro de rehabilitación”.

 

“Cuando Diego está mal echa a todo el mundo”

 

“El jueves fui a verlo y pasa lo que pasa. Que cuando se pone mal echa a todo el mundo. Entré y me echó. Le dije, un último esfuerzo. Todo lo que hice fue de más, nada de menos. Le pedía que se levantara y que recibiera a sus hijas, pero no quería”, dice.

Luque recalca que no hubo error médico alguno: “Murió de forma natural. Es un hecho que podía pasar y le pudo pasar antes. No es un error médico, ni de la enfermera. El paciente estaba en condiciones de alta, pero esto no es un centro de rehabilitación y ellos tenían razón”.

“El riesgo de Diego era el consumo, no un ataque cardiaco. Todos nos reunimos para ver qué era lo mejor para él. Estar en un centro de rehabilitación requería de la voluntad de Maradona, y eso era imposible. Soy médico, no policía o juez”, cuenta.

Leopoldo Luque cuenta cómo veía a Maradona: “Triste, hace rato que lo veía así. Se estaba castigando y no podía permitirlo, pero no lo iba a hacer como amigo, no como médico. En las buenas estaban todos, y yo no estaba en las buenas. Cuando me veía, sabía que algo iba mal. Le deje tres o cuatro días tranquilo”.

 

“Buscan un culpable cuando no lo hay”

 

“Reprochar no me puedo reprochar nada. Estoy orgulloso de lo que hice por él. Yo soy así. Están ahora buscando un culpable cuando no lo hay. Dicen que una cabeza tiene que rodar, no se por qué. Con Diego se hizo lo mejor que se pudo”, concluye Luque.