La Provincia sin mando: ¿Acefalía? o ¿bomba de humo por el malestar social y las intimaciones impositivas?

Dos hechos puntuales, un  falso positivo y muchísimas hipótesis que dan cuenta de un intento de victimización con el COVID, una estrategia para activar el ultimátum, multa e intereses  a los contribuyentes, en plena pandemia, con confinamiento y sin poder trabajar.

La Provincia de Entre Ríos tuvo una de las peores semanas de su historia, la caída de la imagen del Gobierno viene en picada y el malestar social viene el alza constante.

Dos  grandes protestas fueron las protagonistas, en ambos casos de emprendedores del rubro turismo, bares, restaurantes y gimnasios, otra vez perjudicados por las medidas restrictivas.

Lo único que quieren es trabajar, más aun cuando lo han hecho, en su gran mayoría cumpliendo estrictamente los protocolos y, sostienen, no existen índices que indiquen contagios en dichos comercios.

El sentir social es univoco: Paraná explotó, en todo sentido.

La mecha la prendió el propio Gobierno Provincial, el pasado viernes cuando le comunicó al presidente Alberto Fernández, en un encuentro virtual que mantuvo con el resto de los mandatarios, su decisión indeclinable de regresar de fase.

La idea de Bordet, según sus más cercanos, era –es- la fase 1, sin embargo, no se animó, iniciándose, desde su decisión comunicada, hasta el anuncio a todos los entrerrianos, un periodo de pensar y repensar una estrategia para disfrazar este regreso que generaría graves conflictos sociales.

Verdaderamente en la actualidad no se toma dimensión de las dramáticas horas que viven los trabajadores sanitarios por el colapso en la capital entrerriana, pero, en la mayor cantidad de casos, esta falta de conciencia tiene que ver más con la necesidad de trabajar que presentan los paranaenses y no por una irresponsabilidad social.

Entre contagiarse de COVID y no poder darle de comer a sus familias, es lógico que los seres humanos elijan lo primero.

Porque más allá de que el 70 u 80% de los paranaenses trabajen en el Estado y a pesar de no concurrir a sus puestos por la obvia y correcta dispensa, estos cobran sus sueldos, los privados, si no abren sus negocios, no generan dinero y visto así, su realidad desesperante.

Bordet, consciente de que se le venía la noche, dilató el anuncio, confirmando el regreso de las restricciones el día lunes en conferencia de prensa, aunque calificándola como “fase 3”, para intentar aminorar el impacto de la noticia en el ya conocí malestar social.

No sirvió para nada su estrategia, el martes los emprendedores salieron a manifestarse a la Casa Gris y el jueves hicieron lo mismo.

El martes el gobernador anunciaba su diagnóstico de COVID, la reacción para el Gobierno no fue la esperada, la sociedad descreyó de la noticia.

A partir de las exteriorizaciones de este descreimiento social en las redes sociales, se hizo obligado el análisis de las razones que tendría Bordet para mentirles a los ciudadanos con semejante flagelo sanitario.

Lo normal y habitual ante una mentira, es la necesidad de la misma. Salvo que se padezca de mitomanía, lo cierto es que las personas mienten cuando se ven acorralados, al menos esta es una aproximación básica a la problemática.

Aclaramos que la consideración del positivo del gobernador como una falacia no resulta de una afirmación de este Portal, sino del clamor popular expresado en las redes sociales.

Retomando, del análisis de aquella necesidad la sentencia no puede ser otra que una estrategia desplegada para victimizarse, en esta tesitura se viene mantenido la sociedad paranaense respecto del caso positivo de Bordet.

Con el correr de los días la hipótesis de la falacia como estrategia de hacerse pasar por victima para evitar aun mayor malestar social hacia su figura, adoptó más cuerpo o al menos se vio fundamentada.

Un hecho verdaderamente lamentable, más que hecho, un acto proveniente de su propia administración Bordet, conmociona a toda la entrerriana.

En plena pandemia, con 5 meses de trabajo totalmente menguado para los privados en el mejor de los casos, y en el peor, totalmente nulo, con los sueldos de trabajadores y jubilados estatales enteramente reducidos, con un fuerte ajuste que ya va por su segundo mes, en síntesis, con todas las actividades paradas, al Gobierno Provincial se le ocurrió salir a intimidar a los contribuyentes que de ninguna manera pueden pagar sus impuestos.

Desde el miércoles, desde diferentes puntos de la provincia, vienen llegando denuncias con una carga de indignación significativa a este Portal exponiendo la desesperación de personas que, por ejemplo, no pueden pagar el alquiler de su vivienda y que ahora son conminados, mediante un ultimátum de ATER, exigiéndole el pago o de ingresos brutos, o del automotor, o del inmobiliario, bajo amenaza de iniciarle juicios ejecutivos.

Tenemos un ejemplo concreto de una boleta de un privado enviada al Portal, donde se ve claramente el importarte del capital y la cifra entre multa e intereses, a pesar de que todas las actividades están en crisis terminal, el Estado nuevamente le mete la mano en los bolsillos a los contribuyentes.

Imagínense los lectores lo alarmante de la situación para aquellos emprendedores que realmente no han podido trabajar en el momento de recepción de este ultimátum de la administración Bordet.

El mismo Gobierno que no te deja trabajar, te exige que pagues, encima con intereses rayanos a la usura.

Da la sensación que todo estaba preparado, que la decisión del regreso de fase, su dilación en el anuncio,  los COVID positivos de la cúpula de gobierno,  consistieron en hechos concretos de una estrategia global pergeñada por el Gobierno Provincial.

Un dato puntual a tener en cuenta abona a la hipótesis, mas allá de la desmentida del Fiscal de Estado, negando la acefalía tras los hisopados positivos de Bordet, Giano y Stratta, lo cierto es que el gobernador desde que anuncio su diagnóstico está desaparecido.

Ni siquiera una intervención en video en su residencia o al menos una foto se ha visto de Bordet desde que confirmó su diagnóstico, a pesar de que aseguro estar en buen estado de salud y asintomático.

El aislamiento obligatorio por 14 días, se interpreta, le vino como anillo al dedo, más aun con semejante embiste hacia los contribuyentes.

Con Stratta la situación es similar, tras su anuncio de COVID positivo, la misma no asistió virtualmente a la sesión, siendo muy llamativo porque, a la fecha, no ha faltado a ninguna.

Con quien le sigue en el orden de sucesión al sillón de Urquiza, Giano, ya es de público conocimiento el escándalo generado con su falso positivo, aunque igualmente anuncio que por unos días se guardaría, por las dudas.

Como se aprecia, por el transcurso de los días, las ausencias son notorias en el mando, mostrándose estas desapariciones como la culminación de distinto eventos que tienen como fin contrarrestar el gran malestar social que existe hacia el Gobierno provincial.

Sesión del Senado sin su presidenta que fue reemplazada por el senador Olano

FUENTE :  EL PORTAL  DE RICARDO DAVID

Redacción Análisis Litoral

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