Entre la cara de felicidad de Héctor Magnetto al concretarse su victoria en las PASO del 2019 y los duros titulares que le dedicó el “gran diario argentino” ha pasado mucha agua por debajo del puente. A punto tal que Alberto Fernández ya no habla de su “amigo Héctor” y hasta se anima a atacar en duros términos al “diario de la principal empresa de medios y telecomunicaciones del país”.

Claro está que ya es tarde. En su momento ni siquiera se atrevió a pensar en dar de baja el DNU de Mauricio Macri que archivó la ley de Medios. La debilidad tiene siempre su costo en la política. Magnetto lo sopapea. El Frente de Todos lo manda a timbrear, como si fuera un bisoño militante.

Lo que terminó de indignar al presidente fue la interpretación que el diario Clarín formuló de la renuncia de la jueza de la Corte Suprema, Elena Highton de Nolasco. Él confesó quedar “impactado” por la interpretación que realizan al asegurar que el gobierno pierde “su único voto en la Corte”.

“Leo la tapa del diario de hoy de la principal empresa de medios y telecomunicaciones del país diciendo que ‘el gobierno pierde su único voto en la Corte’. Estoy impactado”, publicó en su cuenta de Twitter, acompañado de la portada del periódico.

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“Si el gobierno perdió su ‘único voto’, ¿de quiénes son los cuatro restantes?”, se preguntó el presidente. Como una bomba le explotó en la cara la realidad. La Justicia en la Argentina no lleva velo: tiene una clara definición política. Una verdad de perogrullo que un profesor adjunto interino de la facultad de Derecho de la UBA debería tener en claro.

Alberto Fernández debería haber aquilatado alguna experiencia de los tiempos en que Néstor Kirchner respondía a los ataques de Clarín con aquella frase célebre: “¿Qué te pasa Clarín? ¿Estás nervioso?”. O de las conferencias de prensa de Cristina Fernández en las que mostraba y criticaba los titulares de los diarios.